¡Brindemos!
- 29 ene 2018
- 2 Min. de lectura

Nota: Este texto fue escrito a dos manos: Ángel y yo.
-¡Brindemos! Porque al fin podemos reunirnos de nuevo. Saludo a deliciosa rubia que tiene la capacidad de refrescar mi ser y a la bella roja por sostener mis conversaciones ñoñas y reír como tontos al reflexionar sobre la etimología de la palabra reencuentro.
- ¡Brindemos! Porque Dios ha escuchado nuestras suplicas, porque no han sido en vano las inmoladas de cada uno de mis demonios y por fin se nos ha concedido encontrarnos de nuevo, así sea unos segundos de eternidad, bastando para confirmar que no hay teoría metafísica que explique correctamente el acertado complemento que eres para mi alma y que al parecer soy para la tuya.
- ¡Brindemos! Porque nos volvemos a encontrar o mejor a reencontrar: renacidos, fortalecidos y renovados, con alas nuevas dispuestas a emprender el próximo vuelo.
- ¡Brindemos! Porque ellos no pudieron acabarnos y al contrario nos obligaron a volvernos cenizas y de ellas renacer, más fuertes y valientes. Porque como dicen por allí: Quisieron enterrarnos y nos hicieron descubrir que somos semillas.
- ¡Brindemos! Porque tu Dios nos regaló este momento y para él todo mi agradecimiento.
- ¡Brindemos! Para recordarnos siempre, para no sepultarnos en el olvido, para que la distancia no sea razón para hablarnos en pasado, para sujetar fuertemente nuestras manos y alcanzar el cielo.
- ¡Brindemos! Porque se nos concedió la hermosa casualidad de habitar el mismo espacio – tiempo, y porque la ignorancia de tu oscuro amigo fue la excusa perfecta para descubrirnos, conocernos y valorar mutuamente nuestras conversaciones cargadas de complejas reflexiones sobre la naturaleza y de la idiotez propia de nuestra humanidad.
- ¡Brindemos! Porque al fin logramos reunir el valor para hablar de lo que ya era evidente desde lo implícito de cada línea, pero que se ha vuelto tan grande, real y sincero que se convirtió en imperioso menester manifestar… y para grata sorpresa de ambos, es reciproco. Ya no importa si es solo potencia y nunca puede ser acto, lo realmente importante es que es.
- ¡Brindemos! Porque el ser de nuestra amistad se ha manifestado casi que fenomenológicamente en toda su esencia. Y este es un nuevo comienzo. Un comienzo de discernir y de purificar una amistad verdaderamente sincera llamada a crecer hasta el ágape de de la revelación.
- ¡Brindemos! Porque se nos ha concedido el don de la amistad y siempre, siempre seremos súper amigos.


Comentarios