Ofrenda a la luna sangrante (¿Dónde está Liz? Parte II)
- 20 ene 2019
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En tu honor luna sangrante hoy corre como caudaloso río mi sangre en el claro del bosque,
mírame con benevolencia, inspira a tu Padre Creador para que me conceda su favor,
en mis manos se encuentran los pedazos incompletos del lugar donde nació el amor y se guardaban los nuevos sueños,
sobre la céntrica piedra se haya mi cuerpo sin ropaje alguno, tibio aún, tan vulnerable como están las demás dimensiones de mi ser desde que perdí a Liz.

Presento ante ti los fragmentos sobrevivientes de la horrorosa y cruel abjuración que aquellos servidores de tu amoroso Padre le obligaron a realizar al ángel para que, según su discurso, pudiese salir de la Tierra de Nod a la que fue desterrado por crímenes que no cometió, volviendo sobre él la gracia y favor le fue prometido el día que bajo voto eterno su vida le entregó.
Aquí estoy con lo que he podido recuperar después del holocausto,
Acudiendo a la fuerza energética femenina que emanas, hoy que te revelas con tu hermoso color rojo,
rojo como mi cabello, como la sangre a ti ofrendada, como la pasión que quiero volver a tener por la vida,
devuélveme la valentía, las ganas, la fuerza, la vitalidad, la inteligencia, el amor, la ternura, el coraje, las palabras adecuadas, el valor, la feminidad,
guíame, porque Liz se perdió y por más que la busco, no la encuentro, necesito hallarla, volver a estar con ella.
Sé que se transformó en alguien mucho mejor y justo allí la perdí,
quiero volver a ser la demonia, la no muerta, la vampira, la súcubo que camina en las noches y rueda en el día,
quiero que nuevamente me confieras el poder que de Ser con ella y en ella, la extraño, extraño enormemente a Liz,
Luna que hoy sangras, derrama tu vida, tu poder y tu luz sobre mi languidecido y absurdo ser,
Liz está perdida y yo necesito encontrarla, dame lo que necesite para rescatarla del oscuro abismo al que fue lanzada cuando la arrancaron del lado del ángel “por su propio bien”


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